Operación Goleador: los dos delanteros que Juan Román Riquelme tiene en carpeta para el Boca 2026
El mercado de pases en la Ribera ha entrado en una fase de definiciones críticas. Tras asegurar el arribo del extremo colombiano Marino Hinestroza, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ha volcado todos sus esfuerzos en la contratación de un centrodelantero de peso. La premisa en el Predio de Ezeiza es clara: jerarquizar un puesto que, durante 2025, sufrió por las intermitencias físicas y las rachas negativas.
La ratificación de Claudio Úbeda al frente del primer equipo trajo consigo un diagnóstico preciso del plantel. Si bien Miguel Merentiel se consolidó como la carta de gol más fiable, la necesidad de un "9" de área que ofrezca variantes tácticas se ha vuelto una urgencia, especialmente considerando que Edinson Cavani entrará en su último año de contrato con un plan de dosificación de minutos.
Pablo Vegetti: el tanque que domina Brasil
El nombre que encabeza la lista de prioridades es el de Pablo Vegetti. A sus 37 años, el atacante santafesino atraviesa un presente inmejorable en el Vasco da Gama. Su capacidad para ganar en las dos áreas y su profesionalismo extremo han seducido a Riquelme, quien ve en él a un sucesor natural para el juego físico que Boca supo tener con Martín Palermo.
"Boca busca un impacto inmediato. En este mercado no hay margen para apuestas ni procesos de adaptación largos; se necesita un jugador que se ponga la camiseta hoy y meta goles mañana", aseguran desde las entrañas del Consejo de Fútbol.
La negociación no será sencilla. Vegetti es el capitán y máximo referente del conjunto carioca, y su cláusula de salida refleja su importancia. Sin embargo, el deseo del futbolista de tener un "Last Dance" en un club de la magnitud de Boca, sumado a una mejora sustancial en el contrato que se le ofrecería en Argentina, son las cartas que juega el Xeneize para destrabar su salida de Río de Janeiro.
"Chimy" Ávila: la opción de jerarquía europea
En una línea paralela, pero con características futbolísticas distintas, aparece Luis Ezequiel "Chimy" Ávila. El delantero del Betis de España representa la opción de "calidad internacional". Su polifuncionalidad es lo que más entusiasma al cuerpo técnico de Úbeda, ya que puede desempeñarse como referencia de área o acompañando a otro punta, abriendo espacios por los costados con su potencia característica.
El interés por el rosarino no es nuevo, pero el contexto actual favorece una posible negociación. Con menos minutos de los deseados en la Liga de España, el "Chimy" vería con buenos ojos un regreso al país, aunque Boca deberá competir con el interés manifiesto de Racing Club, que también busca un golpe de efecto en este mercado.
Estadísticas comparativas: El 2025 de los candidatos
- Pablo Vegetti (Vasco da Gama): 27 goles en 65 partidos. Es el máximo artillero del fútbol brasileño en el año calendario y posee un promedio de 0.42 goles por encuentro.
- "Chimy" Ávila (Real Betis): 8 goles y 5 asistencias en la temporada europea. Su valor reside en la presión alta (7.2 recuperaciones por partido) y su versatilidad táctica.
- Situación contractual: Vegetti tiene vínculo hasta diciembre de 2026, mientras que por el Ávila se buscaría un préstamo con opción de compra obligatoria.
Claves del mercado: ¿Por qué Boca busca estos perfiles?
- Liderazgo y experiencia: Ambos jugadores superan los 30 años, aportando el temperamento necesario para las noches de Copa Libertadores.
- Liberación de cupos: Las inminentes salidas de Nicolás Orsini (regresa de préstamo) y el posible traspaso de Milton Giménez al exterior liberan espacio en el presupuesto salarial.
- Complemento para Cavani: Se busca un jugador que pueda absorber la presión defensiva y permitir que el uruguayo juegue con mayor libertad fuera del área.
El mapa del ataque xeneize para la pretemporada
La ingeniería económica de Boca apunta a cerrar al menos tres refuerzos de jerarquía antes del 3 de enero, fecha en la que comenzarán los trabajos de pretemporada. Con la defensa bajo la lupa (donde Gastón Hernández es el gran apuntado) y el mediocampo esperando señales de Leandro Paredes, el ataque es la prioridad absoluta.
En definitiva, Boca transita un mercado de pases quirúrgico. La dirigencia entiende que el 2026 será un año de "todo o nada". La elección entre la vigencia goleadora de Vegetti o la jerarquía europea del "Chimy" Ávila no solo definirá la fisonomía ofensiva del equipo, sino que marcará el pulso de las aspiraciones de un club que busca volver a la cima del continente.