La brecha del privilegio: once beneficiarios cobraron en noviembre lo mismo que 375 haberes mínimos
En el laberinto de la administración pública argentina, pocos datos resultan tan elocuentes como la liquidación de haberes previsorales de la Ley 24.018. El pasado mes de noviembre, la estadística oficial dejó de ser un número técnico para transformarse en un potente indicador de desigualdad social: apenas once personas percibieron una suma total equivalente a lo que necesitan 375 jubilados de la mínima para subsistir un mes.
Este grupo selecto, integrado por ex presidentes, ex vicepresidentes y ex ministros de la Corte Suprema, se rige por un sistema de movilidad propio. A diferencia del régimen general, sus haberes están "enganchados" a los salarios de la actividad actual, lo que los protege de la erosión inflacionaria que afecta al resto de los 6 millones de beneficiarios de ANSES.
El impacto de noviembre
375 - 1Relación entre el haber máximo detectado y la jubilación mínima con bono
Un sistema de castas previsionales
La pirámide de ingresos en Argentina no solo se mide por lo que se gana en el mercado laboral, sino por cómo se retira cada funcionario del Estado. Mientras un trabajador promedio debe acreditar 30 años de aportes para recibir un haber que promedia los $450.000, el régimen de privilegio otorga beneficios vitalicios sin límite de edad ni tope de monto.
"No es un problema de caja, es un problema de justicia distributiva: un solo haber de privilegio equivale a 34 canastas básicas totales."
En noviembre, el haber mínimo garantizado se ubicó en $252.798, que con el refuerzo previsional de $70.000 llegó a los $322.798. En el otro extremo, las asignaciones detectadas en este informe promediaron los $11.500.000 por beneficiario. La suma consolidada de estos once pagos superó los $126.000.000 en un solo mes.
Desglose: ¿Qué conforma el haber de privilegio?
Existen factores técnicos que explican por qué estos montos se disparan por encima de cualquier lógica del sector privado:
| Componente | Régimen General (ANSES) | Régimen Ley 24.018 |
|---|---|---|
| Tope Máximo | $1.701.094 (Vigente) | Sin Tope |
| Movilidad | IPC Mensual | Sueldo de Activos |
| Antigüedad | No computable sobre haber | Bonificación del 2% anual |
| Suplemento | Bono discrecional ($70k) | Zona Desfavorable / Títulos |
Claves del Tema: ¿Por qué no se eliminan?
Aunque el actual Gobierno ha manifestado su intención de terminar con estos regímenes, la jurisprudencia de la Corte Suprema ha blindado históricamente estos cobros bajo el concepto de "derechos adquiridos" e "intangibilidad de las remuneraciones". Cualquier intento de quita nominal suele terminar en una demanda contra el Estado que el fisco pierde en segunda instancia.
Contexto histórico: De la austeridad al desborde
Originalmente, estas asignaciones buscaban asegurar que quienes tomaron las máximas decisiones del país no sufrieran presiones económicas tras dejar el cargo. Sin embargo, en una economía con 200% de inflación interanual, el "enganche" con los sueldos de los funcionarios activos (que incluyen gastos de representación y desarraigo) ha convertido a estas jubilaciones en fortunas inalcanzables para el 95% de la población.
Impacto Fiscal y Cierre Editorial
El impacto fiscal de estos once casos puede parecer marginal frente al presupuesto total de la nación, pero su peso simbólico es devastador para la cohesión social. En un año donde el consumo de medicamentos en adultos mayores cayó un 15% y la canasta del jubilado superó los $900.000, la persistencia de estas islas de privilegio desafía cualquier discurso de austeridad.
La sostenibilidad del sistema previsional argentino no se resolverá únicamente recortando estas asignaciones, pero el mensaje de equidad es urgente. Mientras la base de la pirámide previsional sigue achatándose, la cúspide parece vivir en una realidad económica paralela, protegida por leyes de otra época.
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